Posted on by admin
Maquetación 1

El último poema de Zaratustra

El hundimiento mental de Friedrich Nietzsche se produjo en plena calle en Turín a principios del año 1889, en defensa de un caballo maltratado por su amo. A partir de esa fecha el filósofo no vuelve a escribir nada, si exceptuamos unos cuantos versos incomprensibles escritos en el sanatorio suizo de Basilea, pero su cuerpo continúa vivo, a merced de sus cuidadores, y a partir de entonces comienza la andadura de su fama. El profesor Overbeck, colega y amigo incondicional de sus tiempos de Basilea, realizó un viaje a Turín para hacerse cargo de su amigo enfermo, tras recibir una carta de Burckhardt donde le prevenía de la probable locura del filósofo. Overbeck consultó el caso con el director de una clínica psiquiátrica y decidió ingresarlo personalmente para que fuera atendido como se merecía. Un tiempo después, la madre de Nietzsche decidió trasladarlo a un sanatorio en Jena y desde mayo de 1890 hasta 1897 vivió en Naumburgo con su madre. Cuando ésta falleció, la hermana del filósofo, Elisabeth Förster-Nietzsche, lo trasladó a Weimar y allí permaneció hasta su muerte en 1900, en la vivienda donde se encontraba en archivo que fundó su hermana. Allí fue contemplado como un objeto más de la institución que llevaba su nombre, contemplado por los visitantes y ajeno a los manejos de su querida hermana Elisabeth. Muchos estudiosos de Nietzsche suelen explicar en sus trabajos que estuvo al cuidado de Elisabeth Förster-Nietzsche desde su salida del sanatorio en Jena hasta la fecha de su muerte, que fue la hermana quien se ocupó de la enfermedad de Nietzsche; nada más lejos de la realidad, pues la correspondencia de Franziska Nietzsche con el Profesor Overbeck desvela que fue la madre quien recoge a su hijo del sanatorio y se marcha casi huyendo de Jena, donde éste estaba internado, instala al enfermo en su casa y se dedica a cuidarlo con todas sus fuerzas, con la única ayuda de la fiel sirvienta Alwine Freytag. Y es en este tiempo de convivencia del filósofo con su madre cuando se desarrolla la acción de esta obra de teatro.

Autor: María Jesús Franco Durán

Edita: Departamento de Publicaciones – Diputación de Badajoz

© Infinito Estudio, SL — Avda. Colón 23 — 06480 - Montijo — 924454622

cssdesignawards